Gobik participa en el nacimiento de la Copa del Mundo UCI Cross Country de E-Bikes

La irrupción de la bicicleta eléctrica empezó a aterrizar en los estadios de la competición el día que las WES -World E-Bike Series- se constituyeron. Fue hace un par de años, en Mónaco, con la intención de crear la primera competición internacional centrada exclusivamente en la bicicleta eléctrica.

Tras el paréntesis de 2020, el primer boceto fue una realidad a finales de este mes de abril. Coincidió con la primera manga de la Copa del Mundo de bicicletas eléctricas, siguiendo el mismo esquema que las carreras cros country olímpicas, mediante dos tandas por un circuito polivalente, que puso a prueba todo tipo de habilidades, con zonas técnicas y descensos propios de enduro, que de vuelta se hicieron en subida.

Al final de seis vueltas, con puntos muy concretos para poder adelantar, los ebikers completaban la primera carrera de la historia de esta competición. Sofia Wiedenroth y Jerôme Gilloux firmaron las primeras victorias.

Gobik vistió a los primeros líderes formando parte de algo nuevo, inédito, pero que seguramente en un tiempo se vea completamente normalizado. No en vano, las reticencias que la bicicleta eléctrica despertó en un primer momento han virado a halagos y deseos de sumarse a una modalidad que escribe sus primeros renglones también en competición.

Ser parte de la historia

“Lo que más nos atrae es ser parte activa en la historia de algo nuevo” comenta Gino Dona, Brand Manager de Gobik.

En la carrera de Mónaco, la gente Gobik apreció un despliegue de medios y nombres que hablan de la calidad de la apuesta de WES, detrás de cuya organización hay experimentados profesionales en estas lides. 

En definitiva, se cuenta con el compromiso de unos cincuenta atletas del mejor nivel, entre ellos tres medallistas olímpicos como Nathalie Schneitter, Marco Aurelio Fontana y José Antonio Hermida, más campeones de mundo y nacionales.

A nivel de industria se suman casi veinte marcas de bicicletas y seis de motores. Todo ello da como resultado unos treinta equipos de competición, a nivel Factory, es decir, equipos que probarán el material y le sacarán su mejor rendimiento con vistas a que el usuario final pueda disfrutar del mismo.

La apuesta incluye también los entes de las regiones y ciudades que pisa la competición, poniendo de relieve las ventajas de un futuro con movilidad eléctrica sobre bicicleta.

Tras Mónaco, la Copa del Mundo de E-Bikes viajará a Bolonia a inicios de junio, Clermond-Ferrand, en el corazón francés, a mediados de julio y, a partir de finales de septiembre, hará un par de escalas en España, primero con motivo de la celebración de la Sea Otter Europe en Girona y luego en Castelldefels, Barcelona.

Gobik es protagonista de ese primer viaje…

Por El Cuaderno de Joan Seguidor

Fotos WES